2025-11-14
Todos los propietarios de fábricas textiles saben queОтпорност на животну срединуson los "grandes" de la línea de producción, que funcionan sin parar todos los días y acumulan facturas de electricidad y vapor como si fueran agua. Las nuevas máquinas ramificadoras se promocionan como energéticamente eficientes, pero ¿es sólo un truco de marketing o realmente ahorran dinero?
Tradicionalmáquinas ramificadorasDepende del vapor para calentar la cámara de secado, lo que provoca una gran pérdida de calor y un secado insuficiente de la tela, desperdiciando una cantidad significativa de vapor. Las máquinas más nuevas utilizan calefacción infrarroja alimentada por gas, aplicando calor directamente a la tela sin pérdida.
Muchas máquinas ramificadoras están equipadas con dispositivos de recuperación de calor residual, una característica crucial para el ahorro de energía. Anteriormente, el calor residual de la cámara de secado se ventilaba directamente al exterior, un proceso derrochador y caliente; ahora, se canaliza para calentar agua fría, que luego se devuelve a la caldera o se usa para lavar telas.
El motor de la antigua máquina Stenter tenía una velocidad fija y funcionaba al mismo ritmo independientemente del volumen de la tela o la carga de trabajo, y consumía toda su energía incluso cuando estaba inactivo. Las nuevas máquinas están equipadas con motores inverter, similares a los aires acondicionados inverter de los hogares; corren más rápido cuando hay más tela y automáticamente disminuyen la velocidad cuando hay menos tela, al cambiar de tela o al ajustar la máquina.
El ahorro de energía no se trata sólo de la propia Stenter Machin; Los operadores cualificados también necesitan saber cómo utilizarlo. Los operadores experimentados saben que diferentes tejidos requieren diferentes temperaturas; por ejemplo, la gasa fina no necesita una temperatura alta, 130 ℃ es suficiente; establecerlo a 150 ℃ es un desperdicio. La velocidad de la máquina también debe adaptarse a la temperatura; vaya más lento para telas más gruesas y aumente la velocidad adecuadamente para telas más delgadas, evitando que la tela "se seque sin rumbo" en la sala de secado.